MATERIA Y OFICIO: EL ORIGEN DE LEGACY PAINT
Somos madre e hija, Inma y Aroa, apasionadas por el origen e historia del mueble. Trabajamos mano a mano en un modesto taller en España, donde cada día encontramos la manera de crear un nuevo color, una nueva textura, una nueva forma de dialogar con la materia para conseguir algo único. Legacy Paint no es solo una marca, es la respuesta, nacida del respeto por la artesanía, ante los acabados y pinturas industriales. Queríamos recuperar la verdad del mueble, esa textura, color y profundidad que tenía cada pieza antes de que todo se volviera rápido y artificial.
Pintar como antes: nuestro viaje comenzó investigando multiples tratados y tratadistas reconocidos del Siglo de Oro Español, para entender cómo trabajaban los grandes maestros en los talleres de la época y como el artista, junto a los ebanistas y su ojo entrenado, moldeaban y comprendían la materia. No buscábamos solo colores, queriamos materiales vivos, como las cargas minerales. Por eso también recuperamos la técnica de la muñequilla y el trato directo con el pigmento puro, porque queríamos y necesitábamos que, al tocar la textura de un mueble, pudiese sentirse su superficie respirando junto a un tacto mineral propio de los pigmentos y otras cargas naturales, no un químico, ni un tacto "efecto plástico".
Nuestra biblioteca mineral: en nuestro banco de trabajo no mandan las modas, mandan los materiales de nuestra tierra:
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Blanco de España de La Roda: Lo usamos por esa luz mineral que ninguna fábrica puede imitar.
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Cal de Morón: Cal de verdad (Patrimonio de la UNESCO). Nosotras mismas la deshidratamos en el taller y la ligamos con aceite de oliva puro de almazara.
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Pigmentos y tratados: Estudiamos a maestros como Pacheco para entender la química antigua, desde los muros de la Alhambra hasta la sobriedad castellana. Porque la pintura, sobretodo el temple, no solo hay que estudiarla, hay que comprenderla.
Lo que sale de nuestras manos (Series Numeradas): aquí no hay stock masivo ni catálogos infinitos. Lo que ves es lo que estamos haciendo ahora mismo. Molemos y elaboramos cada pigmento a mano en mortero para que el grano mantenga su fuerza natural.
Para que cada creación llegue perfecta a tu taller, ademas de un guiño a nuestras costumbres y tradiciones populares: introducimos una bolsita de arroz en cada envase para controlar la humedad y hojuelas de cera natural para preservar la frescura. Hacemos lotes muy pequeños, de 15 a 60 unidades, todas numeradas. Cuando se acaban, pasamos a la siguiente investigación.
Es nuestro saber compartido, de nuestras manos a las tuyas, para que cada mueble se convierta en un legado que merezca la pena preservar durante generaciones.